El 12 de enero de 2023, en un piso del distrito 12 de París, una pequeña multitud asistía al inventario de los bienes de Irina Ionesco, fotógrafa, fallecida en julio de 2022. De un lado, su hija: Eva Ionesco, cineasta y escritora, que lleva casi toda su vida adulta intentando que las fotografías pedófilas que su madre le tomó entre los 4 y los 12 años dejen de circular. Del otro, el abogado Emmanuel Pierrat, que entró en la vida de la fotógrafa en 2015 y a quien ella, poco después de perder un proceso contra su hija, designó legatario particular y ejecutor testamentario, dejándole todos los negativos y los derechos morales sobre su obra. Aquel día, Eva aún esperaba poder recuperar sus fotos de niña. Lleva toda su vida intentándolo. Pierrat, en cambio, reclama hoy la propiedad íntegra de esa obra, fotos de la niña incluidas. En marzo de 2025, la llevó ante la justicia civil para obligarla a entregárselas.
¿A quién pertenecen las imágenes?
Scritto il 25/05/2026
Las leyes de protección servirán de poco si la foto de un menor sigue siendo tratada como un bien que pertenece a todos menos a él