La sensación de abandono crece tanto entre los ceutíes como entre los migrantes que esperan resolver su situación
“Las mujeres no podemos salir sin spray pimienta” y “duermo escondido entre las cañas”. Las dos frases fueron pronunciadas a apenas 50 metros de distancia en Ceuta. La primera pertenece a una vecina de la ciudad autónoma; la segunda, a un migrante que pasa las noches oculto por miedo a posibles ataques. Ambas declaraciones fueron recogidas por el periodista de EL PAÍS Jacobo García.