La isla se ha convertido en el objetivo central de la estrategia de seguridad del republicano, en un contexto de creciente interés por el Ártico
Trump insiste en hacerse con Groenlandia; Dinamarca reitera que no cederá la soberanía de la isla. Mientras Estados Unidos esgrime la necesidad de proteger el territorio frente a Rusia y China, Copenhague reconoce las preocupaciones de seguridad en el Ártico, pero cuestiona su urgencia y ha anunciado un refuerzo de su presencia militar en la isla.