No se puede condenar a nadie por prejuicios o intuiciones, sino con datos directos que le vinculen con una conducta ilícita más allá de toda duda razonable, porque así lo exige el derecho fundamental a la presunción de inocenciaDavid Sánchez, a su salida del juicio en la Audiencia Provincial de Badajoz, el jueves pasado.
El extraño caso de David Sánchez
Scritto il 07/06/2026