Criado en una secta religiosa en Texas, vagabundeó, fue adicto a las drogas, el alcohol y el fentanilo y cayó en una depresión. Iba a dejar la música, pero tomó una decisión “cósmica”: separarse de su familia e irse de EE UU, país que ya no reconoce. Se instaló en Madrid y resucitóMicah P. Hinson asegura que está “contento” de vivir en Madrid.
Micah P. Hinson: “Estados Unidos está repleto de malditos nacionalistas y fanáticos cristianos tratando de echar a todo el mundo”
Scritto il 06/03/2026