La decisión de la cadena de supermercados ha despertado las críticas de muchos, que observan cómo un pescado envasado en bandeja, de repente, costará el doble, en precio por kilo, que el mismo pescado entero. Pero esto ha pasado toda la vida
Comprar buen pescado es una actividad del mismo tipo que ser alcanzado por un rayo. Así como uno nunca sabe que va a recibir una descarga eléctrica hasta que ya huele a chamusquina, encontrarse con una cesta de pescado bien comprado en brazos es algo que pasa por sorpresa, y que sobreviene al que se acerca a la pescadería con el ánimo del chiquillo que sale disparado en pijama, la mañana del seis de enero, a ver qué han dejado los Reyes Magos debajo del árbol.