La Península ha sufrido ocho borrascas de alto impacto desde que arrancó el año. Mientras se baten récords y los suelos se saturan cebando las inundaciones, los expertos apuntan a un cambio climático que vuelve más potentes los temporales
Son de esas imágenes que se vuelven virales y acaban en los telediarios de medio planeta: el agua saliendo a chorro por los enchufes de las casas en el municipio gaditano de Grazalema, que se ha convertido en el epicentro de las lluvias que trajeron a mediados de esta semana la borrasca Leonardo y, desde este sábado, otro nuevo temporal, Marta. Pero lo ocurrido esta semana forma parte de una concatenación de borrascas que azotan la Península desde que arrancó el año y que están poniendo a prueba la respuesta de las autoridades, los servicios de emergencias y el resto de la población. El pasado enero, por ejemplo, fue el enero más lluvioso de los últimos 25 años en la España peninsular.