Casi ningún país de los noventa que se examinan en la prueba organizada por la OCDE sale bien parado, pero lo del nuestro es especialmente dramático, y especialmente acusado en comprensión lectora
España se hunde en el Informe PISA, la gran evaluación internacional que organiza la OCDE para medir el rendimiento de los estudiantes de entre 15 y 16 años. Se presentan casi 800.000 jóvenes de noventa países, 30.000 de ellos españoles, pero no se les mide a ellos individualmente: se mide un sistema educativo. Y España ha salido muy mal parada.