El Gobierno quiere aumentar la protección de la anguila pero los pescadores que viven de la venta de sus alevines se resisten a renunciar a un manjar cuyos precios astronómicos siguen haciendo rentable su trabajoÁlvarez muestra en su mano uno de los pequeños alevines de la anguila europea.
A bordo de un barco angulero en el río Nalón, donde se pesca un pez más amenazado que el lince
Scritto il 25/02/2026