Tenía razón Mark Carney, entonces presidente de La Vieja Dama (el Banco de Inglaterra) y actual primer ministro de Canadá, cuando echó una sonora bronca a los dirigentes de las grandes aseguradoras por no tener en cuenta el riesgo que corrían si se producía una nueva guerra en el Golfo y quedaban implicados países como Qatar o los Emiratos. Se está viendo ahora: “Si el tránsito por [el estrecho de] Ormuz no pasa a ser de un riesgo normal”, asegura un analista muy respetado en la Casa Blanca, “el sistema económico global pasará de una simple subida de precios a un complicado sistema de racionamiento de combustible y, finalmente, se usará una logística supervisada por la fuerza militar”. En inglés, con cuatro palabras lo resumes: será tan malo que llevará a mayor inflación y menor crecimiento. ¿Por qué? Hasta el momento nadie sabe explicar bien cómo se ha podido llegar a la situación actual. Es, dicen algunos analistas, una guerra sin un porqué.
Una guerra sin un por qué
Scritto il 22/03/2026
El ataque de Estados Unidos a Irán llevará a una mayor inflación y a un menor crecimiento, sin que nadie sepa explicar las motivaciones de la ofensiva