No hay cifras que señalen una gran caída de la práctica del toples, pero hay una percepción extendida de que está ocurriendo. Las mujeres hablan del miedo a ser grabadas, de presión estética y una reacción social cada vez más negativaCuatro personas toman el sol en Playa de les Barques de Montgat, en Barcelona, el 31 de julio de 2026. De ellas, una hace toples.
El verano en que el toples volvió a dar que hablar: “La mirada no se queda en la playa”
Scritto il 02/08/2026