La anterior Primera Dama es la némesis de la actual, también en su fondo de armarioCuando Michelle Obama dejó de ser la primera dama de Estados Unidos toda la prensa especializada en moda, que ya llevaba ocho años con los ojos puestos en ella, comenzó a notar dos nuevos fenómenos: ya no se alisaba el cabello y su forma de vestir se relajaba cada vez más y aunque seguía apostando por un mensaje de poder de carácter aspiracional ya no renunciaba a osadías “fashionistas” a las que nunca antes se habría atrevido. El mayor despliegue de esa nueva filosofía estilística se produjo durante la promoción de su autobiografía a cuya primera presentación, acudió envuelta en una túnica amarillo limón de Balenciaga que dejó a todo el planeta boquiabierto. Han pasado cinco años desde aquello y la señora Obama sigue sorprendiendo con una forma de entender el armario muy personal.
Michelle Obama después de Obama: su inimitable estilo post Casa Blanca en 10 ‘looks’
Scritto il 04/02/2026