Las portadas de ‘El País Semanal’ se han convertido en una pequeña máquina del tiempo. Al repasar esta selección de nuestros primeros 50 años podemos volver a sentir la emoción que nos provocaron
Toda portada es un salto al vacío, a ese espacio donde la revista se lo juega todo a un golpe, a conectar con el lector, a plasmar el espíritu del momento. No hay fórmulas para el éxito, aunque hay palancas. La emoción, el gusto y la oportunidad son tres de ellas. Su naturaleza difusa las vuelve esquivas, pero cuando se logra unirlas salta esa chispa en la que convergen la mirada del portadista y la del lector.