A la 1.20 horas de la noche del sábado 28 de junio de 1969, en el bar Stonewall de Nueva York, se encendieron las luces por amenazadora orden policial, pero a partir de aquella madrugada la vida empezó a cambiar para millones de personas históricamente discriminadas por su orientación sexual. En plena redada en aquel bar gay, cuando los policías vejaron a los clientes y ellos se negaron a identificarse, se desencadenó una protesta en la calle seguida por disturbios que cambiaron para siempre una lucha por las libertades civiles que sigue siendo necesaria en buena parte del mundo: la conquista de los derechos del colectivo LGTBI. Desde 2016 ese local en Greenwich Village es Monumento Nacional de los Estados Unidos, y la celebración del Orgullo, que llena estos días nuestras calles y plazas, conmemora aquella jornada.
El orgullo de la libertad
Scritto il 04/07/2026
La defensa de los derechos LGTBI+ tiene más sentido que nunca ante los renovados esfuerzos para destruirlos