El miedo al crecimiento de la extrema derecha puede llevarnos a combatirla aceptando su descripción del mundo
La crisis de Ceuta, aunque se haya designado como una invasión física, es un asalto mental a nuestros conceptos y marcos de interpretación que aceptamos con servil estupidez, en el entorno de la oposición, pero también en buena parte de la opinión pública progresista que apoya al actual Gobierno. Es un buen ejemplo de cómo funcionan los marcos mentales y las agendas o, mejor, cómo algunos están empeñados en que funcionen, para beneficio propio y desconcierto del público en general.