Cuatro años después de que la joven Mahsa Amini se convirtiera en un símbolo tras morir bajo custodia policial, se respira más libertad en las calles, aunque las leyes no han cambiado y muchas activistas siguen silenciadasUna mujer realiza compras sin cubrirse el cabello con el velo islámico en la plaza Tajrish, en el norte de Teherán, el 15 de septiembre de 2026.
El velo retrocede en Irán, pero el sistema resiste: “Nosotras ya hemos demostrado que podemos luchar”
Scritto il 16/09/2026
da EL PAÍS

