Somos testigos del choque entre una generación de chefs poco acostumbrados a que la notoriedad les deje a la merced del sentir del público general, y una generación de clientes que llevan, cada uno, un megáfono en el bolsillo
El cocinero Dani García vuelve esta semana a estar en el candelero. Todo empezó cuando Álvaro Barco, periodista y politólogo, publicó en redes un vídeo en el que ironizaba con sorna sobre el tamaño y el precio de un cóctel servido en Leña, restaurante del susodicho chef. El vídeo se hizo viral. El humor sobre raciones y precios en la alta gastronomía parece que nunca pasa de moda.

