Al suspender el derecho al voto a españoles que se acogieron a la ‘ley de nietos’, el Supremo sacude un derecho básico en democracia
Una decisión del Tribunal Supremo ha dejado temporalmente sin derecho al voto a cientos de miles de españoles que habían adquirido la nacionalidad en virtud de la llamada ley de nietos, que permite a los descendientes de exiliados del franquismo optar a la nacionalidad. El alto tribunal lo comunicó el martes, pero hizo públicos sus argumentos ayer. Una restricción del ejercicio de un derecho fundamental de ese calado es inaudita, porque implica suspender los efectos electorales de la inscripción de personas que ya tienen reconocida la ciudadanía española. Y por ello exigía razones y argumentos jurídicos especialmente pulcros y sólidamente sustentados. No ha sido así.

