No eran ni las ocho de la mañana del martes 23 de marzo de 2021. El Ever Given, uno de los mayores cargueros del planeta, quedaba encallado en el canal de Suez: 400 metros de eslora y 16 de calado que obstaculizaban el paso en una arteria clave para el comercio entre Asia, Oriente Próximo y Europa. Era el principio de un atasco global de apenas una semana, pero que puso a la economía en solfa. En 2023, la sequía hundiría el tráfico en el canal de Panamá, otra vía clave: evita un rodeo de aúpa por el estrecho de Magallanes. Y a finales de ese año, los ataques hutíes en Bab el Mandeb incendiarían la única entrada al mar Rojo por el sur, esencial para los flujos energéticos y de mercancías. Visto en perspectiva, sin embargo, aquello no fue más que un aperitivo de lo que estaba por venir.
Los cuatro pasos marítimos que tienen al mundo en vilo
Scritto il 27/09/2026
da Ignacio Fariza ,Luis Sevillano Pires,Fernando Albero
Al cierre del estrecho de Ormuz y las turbulencias en Bab el Mandeb se suman una sequía persistente en el canal de Panamá y las dudas sobre Malaca

