La constatación de ciertas dinámicas patológicas que dominan la presente legislatura genera una profunda perplejidad
“He visto cosas que no creeríais”. Esta afirmación del replicante Ray Batty, en la escena final de la mítica película Blade Runner, es plenamente aplicable a la situación en la que se encuentra nuestro sistema parlamentario. Teniendo presente la base fundamental sobre la que se asienta el parlamentarismo diseñado por la Constitución de 1978, el principio de que gobierna quien tiene mayoría en el Congreso, la constatación de ciertas dinámicas patológicas que dominan la presente legislatura genera una profunda perplejidad. Estamos viendo cosas increíbles hasta tal grado que están planteando serios problemas de coherencia a nuestra forma de gobierno: la monarquía parlamentaria.

