Cinco de cada seis países de la OCDE han empeorado sus resultados educativos, sobre todo en lectura y matemáticas, según el informe PISA publicado esta semana. España ha retrocedido más que la media de la OCDE, pero no todos los estudiantes lo han hecho por igual. A partir de los microdatos de las cuatro últimas ediciones, repasamos algunas de las claves que dejan los resultados.
Metodología
Los datos del análisis proceden de los microdatos de PISA de las cuatro últimas ediciones: 2015, 2018, 2022 y 2025. Las medias están ponderadas y calculadas sobre las diez puntuaciones que PISA asigna a cada alumno. El «total» es la media de las tres pruebas, un cálculo propio y no una cifra de la OCDE. En algunos de los gráficos se representan también los intervalos de confianza de cada media al 95%.
Los datos también tienen cuatro cautelas:
- La OCDE no publicó la lectura española de 2018.
- El sexo no se mide igual en 2022 y 2025, así que seguir a un grupo entre ambas es indicativo.
- Cataluña queda fuera del desglose autonómico por las incidencias que señaló PISA.
- En la pregunta sobre redes sociales no responde el 21% de la muestra de 2025 frente al 11% de 2022, por lo que sus datos se dan solo para 2025.

