Los barones del PP decidieron que había llegado el turno de Alberto Núñez Feijóo en la madrugada del 24 de febrero de 2022, cuando la guerra descarnada de Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado alcanzó un punto de no retorno y todo el PP se puso a mirar a Galicia. Aquella noche negra en la que Rusia invadió Ucrania, los populares depositaron en el mejor de sus presidentes autonómicos, el más ampliamente respetado por el resto, el liderazgo de un PP en permanente cuenta atrás para el desalojo de Pedro Sánchez de La Moncloa. ¿Habría cogido el tren a Madrid el entonces presidente de la Xunta si le cuentan que tendría que estar al menos una legislatura en la oposición? La respuesta hoy solo es política ficción pero, por aquel entonces, ni en las peores pesadillas se manejaba como hipótesis que Sánchez pudiera mantenerse en el poder hasta ahora.
El “turno” de Feijóo, cueste lo que cueste
Scritto il 04/10/2026
da Inmaculada Carretero Castaño
Como al sanchismo no ha querido darle ni agua, el PP ha desplegado una estrategia de tensión electoral a todas horas y en todos sitios

