El título podría ser el encabezamiento de una carta imaginaria dirigida por un nieto o una nieta a sus ascendientes exiliados a causa del golpe militar del 18 de julio de 1936, desde esa fecha y hasta el 31 de diciembre de 1955. La norma que concede la nacionalidad española a estas personas aparece, por primera vez, en la Ley de Memoria Histórica de 26 de diciembre de 2007. En su exposición de motivos se propugna la restitución de los que padecieron injusticias y agravios como los que, empujados a un largo, desgarrador y en tantos casos irreversible exilio. La disposición adicional séptima reconoce el derecho a optar por la nacionalidad española a los nietos de los que tuvieron que renunciar a ella como consecuencia del exilio. Los recursos procesales que se presentaron superaron las barreras y no existieron obstáculos para su aplicación.
Queridos abuelos: soy español y no me dejan votar
Scritto il 09/10/2026
da José Antonio Martín Pallín
Nos encontramos no solo ante un proceso improcedente, sino que se conculcan derechos fundamentales y se atenta contra la dignidad humana

