Esta ciudad laberíntica construida en unas pocas horas, que tiene calles y plazas, asambleas espontáneas, puntos de salud y de cuidados, ha logrado que una crisis que hasta ahora era estadística, de urgencia sólo de boquilla en los púlpitos políticos, sea un conflicto apoyado por millones de personasUn abrazo entre activistas mientras se resguardan de la intensa lluvia durante la acampada en la plaza de Sol.
A Sol no llega el fin del mundo
Scritto il 04/10/2026
da Manuel Jabois

