Resulta asombroso que, en esta era de gentrificación de la intimidad, a la sobremesa se le permita ser, todavía, el acto sencillo que esPícnic veraniego familiar junto al Seat 600, en la Casa de Campo de Madrid en 1965.
Manifiesto a favor de la sobremesa: un gusto improductivo, irreductible y tremendamente español
Scritto il 21/08/2026
da Tom C. Avendaño

