Compartimos este desasosegante rincón del universo con gente muy extraña. Claro que, para apreciar las diferencias, conviene primero reconocer las semejanzas. Este escarabajo pelotero, por ejemplo, se parece a nosotros en la simetría bilateral. Significa que está hecho de dos mitades iguales pegadas entre sí. Tiene además un tubo digestivo que atraviesa, como el nuestro, sus posesiones corporales. Dispone por tanto de una boca por la que introduce la materia procedente del exterior y de un culo por el que devuelve al mundo aquello que le sobra. Nosotros hemos construido civilizaciones enteras alrededor de esos dos agujeros. Hay infinidad de restaurantes con estrellas Michelin, así como una red universal de miles de millones de kilómetros de alcantarillado por la que circulan las digestiones de esas mismas estrellas. Hay poesía amorosa dedicada a los besos y hay papel higiénico de tres capas. El escarabajo posee asimismo un sistema nervioso encargado de interpretar las noticias que le llegan del entorno. ¿Sufre ansiedad? Quizá. Si usted tuviera que empujar una bola de estiércol 10 veces más grande que su organismo a través de un terreno repleto de obstáculos, ¿no viviría en un estado de inquietud permanente?
Un pariente lejano
Scritto il 28/06/2026
da Juan José Millás García

