El dirigente se reúne con la cúpula del organismo en Rabat tras el rechazo mayoritario que recibió su plan de vender a inversores privados parte de los Mundiales mientras la Federación española, con la final del Mundial 2030 en el aire, no se posiciona sobre su continuidadGianni Infantino (izquierda), presidente de la FIFA, y Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, el pasado 19 de julio en el New York/New Jersey Stadium después de que España ganara el Mundial.
Infantino maniobra para ganar apoyos en su momento de máxima debilidad como presidente de la FIFA
Scritto il 05/08/2026
da Diego Fonseca

