43 personas han muerto en uno de los peores accidentes ferroviarios de España. Dos trenes, un Alvia con destino Huelva en el que viajaban jóvenes opositores y familias que regresaban tras pasar un ocioso fin de semana en Madrid; y un Iryo procedente de Málaga, con muchos profesionales que regresaban a sus trabajos en la capital. EL PAÍS recoge las historias y los recuerdos de familiares y allegados de quienes encontraron en el brutal siniestro su final
El violento choque de trenes que el 18 de enero sacudió a la población de Adamuz en Córdoba ha dejado por el momento 43 víctimas confirmadas. Estas son las semblanzas que EL PAÍS ha reconstruido a través de las publicaciones de familiares y allegados en las redes y de sus testimonios directos.