La amenorrea está normalizada en el deporte pese a sus efectos sobre la salud y el rendimiento
La pérdida de la menstruación se ha normalizado durante años en el deporte, especialmente entre las atletas jóvenes. Pero, como explica la doctora Anna Carceller, médica e investigadora, especialista en nutrición y fisiología deportiva, en la mayoría de los casos responde a un desajuste entre la energía que se gasta y la que se ingiere: el organismo reduce funciones que no considera esenciales para sobrevivir, entre ellas la reproductiva. El problema es que esta adaptación tiene un coste. La falta prolongada de hormonas puede debilitar los huesos, afectar al sistema inmune y acabar provocando lesiones repetidas y un descenso del rendimiento.

