Aulas grandes y pizarras, por favor

Scritto il 03/04/2026
da Jordi Nieva Fenoll

No hay que volver a las clases universitarias de mediados del siglo XX, sino recuperar de ellas aquello que las hizo inmortales

Hace años que, en varias universidades, se optó por reducir el número de alumnos por aula, de manera que, en lugar de acoger a no menos de 100 estudiantes en cada clase, se pasó a tener unos 40, que a veces no son más de 20 y, en el mejor de los casos, unos 70, dependiendo de la asistencia. Se dijo, en su momento, que la docencia era más eficiente cuando se impartía a menos estudiantes, pudiendo tener un trato más personalizado por parte del profesorado.

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