La Rusia que en julio de 1997, por boca del entonces primer ministro Víktor Chernomyrdin, planteó abiertamente su interés por formar parte de la Unión Europea es la misma que hoy nos amenaza. Como bien sabe Ucrania, a estas alturas resulta ya evidente que la deriva desafiante de Moscú pone en cuestión la seguridad del resto del continente, sea con drones cargados de explosivos en el aeropuerto de Leipzig, ciberataques contra sistemas críticos, incendios y explosiones en centros logísticos y fábricas de armamento, campañas de desinformación para influir en procesos electorales, sobrevuelos de aviones de combate violando el espacio aéreo de los Veintisiete o incursiones de buques de todo tipo en sus aguas territoriales. Son, como mínimo, actos hostiles propios de una estrategia híbrida que busca simultáneamente detectar las vulnerabilidades de sus vecinos y valorar su capacidad técnica y su nivel de voluntad política para responder a cada nueva provocación.
¿Ha decidido Putin atacar a la UE?
Scritto il 31/08/2026
da Jesús A. Núñez Villaverde
Rusia atemoriza a buena parte del resto de Europa con actos que no cabe calificar de accidentes, ni tampoco como respuesta a supuestos ataques recibidos

