No ha sido un sueño. España es de nuevo campeona del mundo tras derrotar en un partido agónico y heroico a una intensa Argentina en la final de Nueva Jersey e imponerse a la mayor leyenda de la historia del fútbol, Lionel Messi. Es el triunfo de Luis de la Fuente y de un grupo extraordinario de futbolistas que, en un deporte de estrellas y divos de las redes sociales, han antepuesto los valores de equipo, la inteligencia del conjunto, la convicción del esfuerzo. Pero el fútbol nunca es solo fútbol, y la victoria de la Roja, 16 años después de Sudáfrica, ha propiciado un momento de emoción colectiva que contradice el malhumor que domina el discurso público, y que no tendría por qué apagarse cuando terminen las celebraciones. No es difícil ver en este equipo, en su diversidad de orígenes y territorios, en el carácter de sus cracks, en el estilo de juego y en la capacidad para conectar con los hinchas y ciudadanos sin distinción, un reflejo de lo que es y lo que puede ser este país en el siglo XXI.
Victoria de España, victoria del mundo
Scritto il 20/07/2026
da EL PAÍS
El segundo Mundial de la Roja es un triunfo de un grupo ejemplar y un momento perdurable de emoción colectiva

