No quedaba rastro de la espléndida sonrisa de Zohran Mandani durante la vigilia en recuerdo de las víctimas israelíes del atentado de Hamás que se celebraba el otro día en la Union Square de Nueva York. El alcalde sostenía con gesto grave una vela en uno de esos anocheceres tenebristas de la ciudad, cuando la escasa iluminación pública de las calles contrasta con el resplendor de los escaparates y uno puede sentirse como un sonámbulo en el interior de un gran acuario. A su alrededor compartían la vigilia los miembros de un grupo llamado Israelis for Peace-New York, muchos también con velas, otros con carteles en hebreo o en inglés que decían escuetamente, “Ni una vida más”. Union Square es el corazón de las rebeliones cívicas en una ciudad con una larga tradición de luchas obreras y protestas políticas. En las fotos de principios del siglo XX se ven multitudes de trabajadoras de las fábricas textiles con pancartas en todos los idiomas de la inmigración, entre ellos el yiddish. En Union Square había manifestaciones y colectas a favor de la República española en tiempos de nuestra guerra, y contra el maccarthismo en la Guerra Fría, en defensa de los Rosenberg, de los derechos civiles, contra la guerra de Vietnam, contra la de Irak. Recuerdo concentraciones en memoria de los muertos en las Torres Gemelas, cuando el silencio y la claridad de las velas alumbrando manos y rostros expresaban el luto con tanta elocuencia como una música de réquiem.
Zohran Mamdani, sin sonrisa
Scritto il 10/10/2026
da Antonio Muñoz Molina
El alcalde de Nueva York ha recibido desprecio por ponerse del lado de las víctimas del ataque del 7 de octubre

